Los Telares Web
  • INICIO
  • LOCALES
  • PROVINCIALES
  • NACIONALES
  • DEPORTES
  • EVENTOS
  • NECROLOGICAS
  • SOCIALES
  • RADIO MUNICIPAL FM 97.5
Ningún Resultado
Ver Todos Los Resultados
  • INICIO
  • LOCALES
  • PROVINCIALES
  • NACIONALES
  • DEPORTES
  • EVENTOS
  • NECROLOGICAS
  • SOCIALES
  • RADIO MUNICIPAL FM 97.5
Ningún Resultado
Ver Todos Los Resultados
MDN
Ningún Resultado
Ver Todos Los Resultados

La guerra que Putin quería ganar en 72 horas cumple seis meses

24/08/2022
en Sin categoría
La guerra que Putin quería ganar en 72 horas cumple seis meses
Compartir en FacebookCompartir en Twitter

“Tres días. En tres días esto se acaba”. Vladimir Putin estaba convencido. Sus generales le habían presentado un detallado plan en la sala de situación del Kremlin que él había escuchado con cierto desdén. Pensaba que todo eso era demasiado. No era necesario. Para conquistar Ucrania apenas necesitaría 72 horas y unos cuantos buenos agentes especiales que llegaran al palacio de gobierno en Kyiv y se deshicieran del “títere de Occidente”, el presidente Volodymyr Zelensky. En ese momento, de acuerdo a su desvarío, entraría en escena el ex presidente ucraniano, Víktor Yanukóvich, un traidor que esperaba en Minsk, la capital bielorrusa, a que le dieran la orden de ocupar el asiento. El resto eran unos cuantos muertos, muchos encarcelados y otros pocos exiliados para que Ucrania volviera a formar parte de la Gran Madre Rusia, el sueño imperialista de Putin.

Más allá del optimismo inaudito de Putin, el plan militar diseñado por los generales del Kremlin era bastante simple. Los rusos llegarían desde el norte, a ambos lados de Kyiv. Una fuerza se movería al este de la capital a través de la ciudad ucraniana de Chernihiv, mientras que la otra flanquearía la capital por el oeste, empujando hacia el sur desde Bielorrusia a través de una brecha natural entre la “zona de exclusión” de la planta nuclear abandonada de Chernóbil y los pantanos circundantes. El ataque se produciría en invierno, de modo que la tierra dura haría el terreno fácilmente transitable para los tanques. Los Spetsnaz, las fuerzas especiales, encontrarían y eliminarían al presidente Zelensky, e instalarían un gobierno favorable al Kremlin.

El plan también decía que desde el este, las fuerzas rusas atravesarían el centro de Ucrania hasta el río Dniéper, mientras que las tropas de Crimea tomarían la costa sureste. Estas acciones podrían durar varias semanas, pero se realizarían sin mayor resistencia ya que el control central del ejército ucraniano estaría quebrado. Después de hacer una pausa para reagruparse y rearmarse, empujarían hacia el oeste, hacia una línea norte-sur que se extendería desde Moldavia hasta el oeste de Bielorrusia, dejando un estado ucraniano en el oeste – un área que en el cálculo de Putin estaba poblada por irremediables rusófobos neonazis.

Infobae América
Avatar
Buscar
ArgentinaAméricaMéxicoColombiaPerúEconomíaLeamosTendenciasTeleshowDeportesÚltimas NoticiasPodcastsNewsletters
Últimas Noticias AméricaMéxicoVenezuelaEEUUColombiaAmérica LatinaEntretenimientoQué puedo verDeportesMundoTecnoEsportsPerros y GatosFotos Al 100CulturaCienciaThe New York TimesAgenciasAmerica InhouseSolucionesPerúPandora PapersThe Economist
Modo noche
Avatar
Bienvenido
Por favor, ingresa a tu cuenta.
Registrarme
Iniciar sesión
MUNDO
La guerra que Putin quería ganar en 72 horas cumple seis meses y aparece como el prólogo de un conflicto más profundo
El plan de quedarse con Ucrania en una operación de apenas tres días fracasó estrepitosamente. Ahora la guerra se encuentra estancada, en el marco de una pugna entre concepciones autoritarias y democráticas y la permanente amenaza nuclear
Gustavo Sierra
Por

Gustavo Sierra
24 de Agosto de 2022
Los cuerpos de soldados rusos yacen en el piso después del ataque de fuerzas ucranianas en las afueras de Kiev. Putin creía que tomaría la capital en poco tiempo, pero su plan falló (AP Photo/Vadim Ghirda)
Los cuerpos de soldados rusos yacen en el piso después del ataque de fuerzas ucranianas en las afueras de Kiev. Putin creía que tomaría la capital en poco tiempo, pero su plan falló (AP Photo/Vadim Ghirda)
“Tres días. En tres días esto se acaba”. Vladimir Putin estaba convencido. Sus generales le habían presentado un detallado plan en la sala de situación del Kremlin que él había escuchado con cierto desdén. Pensaba que todo eso era demasiado. No era necesario. Para conquistar Ucrania apenas necesitaría 72 horas y unos cuantos buenos agentes especiales que llegaran al palacio de gobierno en Kyiv y se deshicieran del “títere de Occidente”, el presidente Volodymyr Zelensky. En ese momento, de acuerdo a su desvarío, entraría en escena el ex presidente ucraniano, Víktor Yanukóvich, un traidor que esperaba en Minsk, la capital bielorrusa, a que le dieran la orden de ocupar el asiento. El resto eran unos cuantos muertos, muchos encarcelados y otros pocos exiliados para que Ucrania volviera a formar parte de la Gran Madre Rusia, el sueño imperialista de Putin.

Más allá del optimismo inaudito de Putin, el plan militar diseñado por los generales del Kremlin era bastante simple. Los rusos llegarían desde el norte, a ambos lados de Kyiv. Una fuerza se movería al este de la capital a través de la ciudad ucraniana de Chernihiv, mientras que la otra flanquearía la capital por el oeste, empujando hacia el sur desde Bielorrusia a través de una brecha natural entre la “zona de exclusión” de la planta nuclear abandonada de Chernóbil y los pantanos circundantes. El ataque se produciría en invierno, de modo que la tierra dura haría el terreno fácilmente transitable para los tanques. Los Spetsnaz, las fuerzas especiales, encontrarían y eliminarían al presidente Zelensky, e instalarían un gobierno favorable al Kremlin.

El plan también decía que desde el este, las fuerzas rusas atravesarían el centro de Ucrania hasta el río Dniéper, mientras que las tropas de Crimea tomarían la costa sureste. Estas acciones podrían durar varias semanas, pero se realizarían sin mayor resistencia ya que el control central del ejército ucraniano estaría quebrado. Después de hacer una pausa para reagruparse y rearmarse, empujarían hacia el oeste, hacia una línea norte-sur que se extendería desde Moldavia hasta el oeste de Bielorrusia, dejando un estado ucraniano en el oeste – un área que en el cálculo de Putin estaba poblada por irremediables rusófobos neonazis.

Zelensky homenajea a los caídos en acción. Ucrania reconoció el lunes que cerca de 9.000 soldados ucranianos habían muerto desde el inicio de la invasión rusa hace seis meses, en un conflicto sin visos de terminar, que ya ha causado importantes daños humanos y materiales. (Laetitia Peron/AFP)
Zelensky homenajea a los caídos en acción. Ucrania reconoció el lunes que cerca de 9.000 soldados ucranianos habían muerto desde el inicio de la invasión rusa hace seis meses, en un conflicto sin visos de terminar, que ya ha causado importantes daños humanos y materiales. (Laetitia Peron/AFP)
“Para la Federación Rusa, éramos como un apéndice que había que extirpar, pero no lo entendían”, explicó la semana pasada en una entrevista con el Washington Post el presidente Zelensky. “Pensaban que éramos un apéndice, pero resultamos ser el corazón de Europa. Y hemos hecho latir este corazón. Estos países se han unido en torno a nosotros, no sólo gracias a nosotros, sino también porque la sociedad de estos países no estaba dispuesta a renunciar al concepto de libertad simplemente porque se trata de Putin, al que se teme y se ha demonizado en Occidente. El propio Occidente lo demonizó, lo pintaron como algo muy terrible, con un arma nuclear en sus manos. A veces nosotros también tenemos miedo, pero Ucrania demostró que el diablo no es tan temible como lo pintan”.

Seis meses después de ese fatídico 24 de febrero en el que Putin dio la orden de movilización para los 100 batallones tácticos con 175.000 soldados que había acumulado en las fronteras ucranianas, el plan del Kremlin resultó en un fracaso estrepitoso. Las 72 horas se convirtieron en 180 días, al menos 50.000 soldados rusos muertos (probablemente la cifra esté más cerca de 80.000) y otro tanto de ucranianos civiles y militares, cientos de miles de heridos, cinco millones de refugiados en otros países europeos y tres millones de desplazados internos, algunos de los crímenes más atroces de los últimos años en un campo de guerra, interrupción de la cadena de suministros de alimentos en los países más necesitados de Medio Oriente y de energía en Europa. También apareció y sorprendió al mundo una notable resiliencia de los ucranianos, la increíble resistencia de fuerzas tan desiguales, la impronta de lo que parecía ser un presidente accidental como Zelensky que se convirtió en un ejemplo global a seguir y la unidad occidental para ayudar a los ucranianos a detener la sinrazón de esa pesadilla imperial fascista encarnada por Putin.

La guerra ahora está estancada en el este y el sur ucraniano, con unas fuerzas rusas apenas oxigenadas por mercenarios y repuestos para tanques y aviones chino-turco-iraníes. Los generales del Kremlin apuestan a una guerra de desgaste. Ucrania no está muy lejos de esa estrategia. La ayuda occidental no es infinita. Pero los golpes de los partisanos en la Crimea ocupada desde 2014, fueron muy duros para la moral rusa. El asesinato, la semana pasada, de la joven filósofa nacional-fascista Darya Dugina, hija del mentor de las ideas imperialistas de Putin, ponen más dudas sobre la pelea interna dentro del Kremlin y de la existencia de grupos rusos disidentes dispuestos a terminar con la locura neo-soviética.

Y mientras la guerra en Ucrania se prolonga, se amplía el arco de riesgos y represalias, desde los ataques a mansalva en zonas civiles hasta los complots de asesinato y sabotaje a través de las fronteras, pasando por la amenaza siempre presente de un error de cálculo nuclear. Hasta aquí, fueron seis largos meses de guerra. Tres días convertidos en 180 y noches desesperantes. Y la sensación generalizada es que se trata de apenas un prólogo.

Los Telares Web

Nuevo sitio web de noticias.
Los Telares, Salavina - Santiago del Estero

Siguenos

Ultimas novedades

Elías Suárez encabezó el lanzamiento de la Temporada Turística 2026 en Termas de Río Hondo

Elías Suárez encabezó el lanzamiento de la Temporada Turística 2026 en Termas de Río Hondo

10/05/2026
Los Telares: José Araujo desplegó intensa agenda de reuniones en capital

Los Telares: José Araujo desplegó intensa agenda de reuniones en capital

08/05/2026

© 2021 Los Telares Noticias - Desarrollado por SantiagoWeb.

Ningún Resultado
Ver Todos Los Resultados

© 2021 Los Telares Noticias - Desarrollado por SantiagoWeb.