Una tormenta con fuertes ráfagas de viento, alteró la calma de la siesta santiagueña en este martes 29 de noviembre.
Comenzó a llover pasada las cinco de la tarde. Hubo un brusco descenso de la temperatura y algunas calles se vieron anegadas por el agua. El fenómeno meteorológico impidió que muchos vecinos cumplieran con sus obligaciones laborales.
Fuente: Diario Panorama.com





