Quimsa arrancó mejor partido haciéndose fuerte en el juego interior gracias a la potencia del pivot Eric Anderson y se puso rápido en ventaja, 13-5, ante una San Lorenzo que no lograba hacer pie en defensa. De todas maneras el “ciclón” mejoró en el final del primer parcial de la mano de Pérez Tapia y no dejó que la “fusión” se escape en el marcador. Así el primer parcial se lo llevó Quimsa 25 a 19.
El segundo cuarto fue mucho más parejo. El equipo santiagueño bajó la intensidad en defensa y en San Lorenzo comenzaron a aparecer el experimentado Matías Sandez bien acompañado por el base Lucas Pérez, para igual el marcador en 36.
En ese lapso el partido fue palo a palo, Quimsa siempre lastimaba cuando metía la pelota en la zona pintada y también sacó ventaja de la mano de Acevedo, sin embargo el “ciclón” hacía rotar bien el balón en ofensiva y pasó a ganar 44 a 40. Sin embargo, antes de irse al descanso largo, en Quimsa apareció Franco Baralle con una gran efectividad desde la linea de libres y la “fusión” se fue ganando 45 a 44.
En el reinicio del juego, el conjunto “fusionado” entró con otra actitud y se puso duro en defensa, con Eric Anderson otras vez determinante debajo de los dos canastos para que Quimsa vuelva a tomar una luz de ventaja, 58 a 50.
Este tercer cuarto fue casi perfecto para la “fusión”, que metió un parcial de 25 a 7 y se escapó en el marcador 70 a 51 de cara a la parte final.
En el último cuarto, el equipo de Sebastián González no se relajó y conservó la ventaja obtenida en el cuarto anterior haciéndose un equipo largo con los ingresos de Evans y Roderick, ante un San Lorenzo que no tuvo ninguna reacción para dar vuelta la historia y la “fusión” empezó a definir el pleito a su favor y terminó ganando por un claro 88 a 69, para quedarse con un nuevo título en la elite del básquet argentino: La Supercopa.



