El dueño de casa saltó al campo con la idea de asfixiar al Millonario, a no dejarlo pensar. Y el plan fue acompañado por un gol tempranero: a los 3 minutos, Fortaleza edificó una pared a espaldas del Yacaré Herrera, Lucas Crispin habilitó a Silvio Romero, y el argentino firmó el 1-0. Los minutos siguientes fueron de incomodidad para la visita, a la que le costó hacer pie. Pero la sensación permanente marcaba que, una vez que lograra superar la línea de pressing, River podía encontrar oro.
Y lo halló a los 13, cuando Enzo Fernández soltó un balón en cortada para la diagonal de Tomás Pochettino, quien cuando quedaba mano a mano recibió una infracción. El propio Enzo, a los 16, ejecutó con pericia la oportunidad desde los 12 pasos y apuntó el 1-1.



